Grandes momentos para unos e inesperado final para otros.
Michu reconoce que pidió al Granada que les dejaran marcar.
Ayer en España se vivió uno de esos días de fútbol de los de antes, en le
que gente dispar, de distintos equipos se llevaban continuamente las manos a la
cabeza, al corazón, sintiendo sus colores, con un objetivo claro delante y un
abismo hondo como ninguno detrás, sobre todo si tu eres uno de esos
castellonenses, en su mayoría, que apoyan al Villareal, todo un
"equipazo" como diría cualquiera medianamente entendido, toda una
galaxia del fútbol que parece que no puede brillar sin sus estrellas pues sin
jugadores como Capdevilla o Cazorla este equipo no es capaz ni de mantenerse en
primera división, cayendo con un gol del Atlético a segunda.
Mientras en Madrid se jugaba a un ritmo frenético, dos equipos modestos
intentando salvarse del descenso, dándolo todo, hasta el minuto 91 en que
Tamudo metió un gol en fuera de juego, algo evidente que pareció no incomodar
ni al rival ni la arbitro al que pagan para verlo pues gracias a ese gol,
agónico, y en el último minuto se salvaron los dos, y como hay quién dice que
mejor que ganen dos a ninguno , esto se cumplió y el estadio entero se sumió en
una fiesta deportiva en donde no importaban los colores sino el que los dos
estaban y seguían siendo de los mejores equipos de España. Dándonos a todo un
ejemplo de compañerismo y fraternidad, de cómo dos equipos que se lo juegan
todo pueden acabar un partido abrazados y cantando juntos. Algo idílico que si
no fuera porque Michu reconoció que pidió al Granada que les dejaran marcar;
"Al enterarme de que había marcado el Atlético, se lo dije a uno del
Granada, no me acuerdo a quién, y me decía, "¿en serio? ¡Júramelo!"
pues como no aquí si algo brilla y es dorado se trata de latón.
Peor suerte corrieron jugadores y aficionados del Villareal al perder su
partido, y peor "suerte" han tenido los del Sporting y el Racing que
ya no podían ni intentarlo.
Las caras de la jornada
Los jugadores mantean a Manolo Jimenez, causante de la permanencia del Zaragoza
La afición repleta de ánimo se funde con la alegría del entrenador del Rayo: José Ramón Sandoval.
Marcos Ruben se lamenta tras un tiro fallido en el último partido del Villareal en primera división.
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